Park Slope

Reforma de vivienda. Brooklyn. NY. 2010/12

(Fotografías Bartomeu Amengual)

Publicado en Plataforma de Arquitectura

Durante los últimos años algunos barrios de Brooklyn como Park Slope han sufrido una importante revitalización. El ‘brownstone’ es la tipología característica de estas zonas residenciales. Toman el nombre de una piedra arenisca del  Triásico o del Jurásico, muy popular en la eclosión constructiva en muchas ciudades norteamericanas durante la segunda mitad del siglo XIX . Los ‘brownstones’ son casas adosadas, idénticas en su forma y estructura. En Nueva York fueron construidas en serie, en respuesta a la gran demanda de vivienda producida a raíz de la inicial apertura de la línea de ferry entre Manhattan y Brooklyn y poco después con la apertura del puente de Brooklyn, en 1883. El edificio objeto de reforma integral fue construido en 1874 por el arquitecto George White.

El proyecto se viene desarrollando en la distancia, con visitas esporádicas en momentos o intervenciones delicadas, pero con un contacto permanente. Las decisiones se vienen madurando en el tiempo, reflexionando y adecuando planteamientos constructivos, programáticos, o medioambientales, adecuando un estrato más que se superpone y dialoga con las preexistencias de interés procedentes de anteriores inquilinos que habitaron el edificio desde el SXIX, evitando confrontaciones o contrastes violentos, la supresión de las huellas, marcas o mellas, buscando un permanente diálogo y consenso entre la arquitectura existente y la contemporaneidad de la actuación.

El proyecto se aborda desde una perspectiva profesional no convencional, una tendencia cada vez más común que propone una arquitectura repensada y reemprendida  desde la filosofía del 2.0, el pensamiento de diseño “open source”, del “work in progress”, en la que todos los agentes aportan su conocimiento y responsabilidad en aspectos técnicos, programáticos, de diseño, etc. y el usuario pasa a ser parte activa e insustituible del proceso de formalización y construcción.

De esta forma, el arquitecto pasa actuar como una especie de controlador “ad hoc”, “sobre la marcha”, y está encargado de asegurar el cumplimiento de ciertos requisitos de adecuación en las modificaciones propuestas por los usuarios, así como del necesario asesoramiento durante el proceso. Una especie de apoyo técnico al propietario, que actúa como “project management” extendido y diversificado.

“Toda materia existe en el continuum del tiempo; la pátina del desgaste añade la enriquecedora experiencia del tiempo a los materiales de construcción. Pero los materiales actuales producidos a máquina —paños de vidrio sin escala, metales esmaltados y plásticos sintéticos— tienden a ofrecer al ojo sus superficies implacables sin expresar su esencia material ni su edad. Los edificios de esta era tecnológica por lo general aspiran deliberadamente a una perfección eternamente joven y no incorporan la dimensión temporal ni los inevitables procesos mentalmente elocuentes del envejecimiento. Este miedo a las señales del desgaste y de la edad guarda relación con nuestro miedo a la muerte.”

Los Ojos en la Piel.  Juhani Pallasmaa.